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jueves, 21 de abril de 2011

Mejores discos del 2008: Lo mejor de la década (Parte IX)

El año 2008 fue un año musicalmente bajo en relación al contundente 2005 o al estupendo 2000, y en general a comparación de otros, fue un año muy experimental. Desde el avant-garde jazz, el post rock, el trip-hop y hasta el indie folk, hubo una exquisita variedad de bandas, sobre todo nuevas o que empezaban a hacerse conocidas (MGMT, Fleet Foxes, Il Bacio Della Medusa y Deerhunter, por ejemplo). Igualmente, bandas ya mencionadas en estas listas lanzaron sus respectivos discos que no serán obviados en lo mejor de este año, sin embargo, el 2008 también será recordado como el año de los grandes retornos, que nos dicen que 11 años no fueron esperados en vano. ¿A ver si adivinas cuál fue?

10. "Oracular Spectacular" de MGMT: Una banda muy carismática que combina el rock alternativo noventero británico y new wave con toques bien marcados en la psicodelia. Este fue un disco que sonó en todas partes del mundo con canciones como "Time To Pretend", "Kids" y "Electric Feels", respectivos singles de la producción discográfica. A pesar de ser el primer disco de MGMT, este reboza de personalidad y sonoridad muy peculiar, y a pesar de ser un lanzamiento en extremo comercial (y casi en contra de lo que tratamos de mostrar en este blog de música un poco más desconocida), vale la pena que esté metido de lleno en esta lista por su sonido casi único.


9. "Un Mañana" de Luis Alberto Spinetta: Una de las mejores obras actuales del 'flaco' Spinetta, hoy por hoy, un endiosado músico de culto, tan introspectivo como nadie de su generación (y de la actual). Este disco fue para mí el verdadero retorno de L.A., si bien sus dos producciones discográficas anteriores "Para los Árboles" (2003) y "Pan" (2005) eran aceptables y para nada malas, se sentía que les falaba 'algo más', y eso 'algo más' apareció en "Un Mañana", estupendo disco con la voz del flaco como en sus años mozos, un sonido muy bien depurado que nos hace acordar a esa exquisita música que hacía en los ochentas e inicios de los noventas, esa música que podías poner de fondo en una amena y tranquila reunión sin nuca aburrirte y maravillarte a la vez.


8. "Discesa Agl'inferi d'un Giovane Amante" de Il Bacio Della Medusa: El beso de la medusa, una banda que he escuchado hace poco y no le tuve muchas esperanzas por ser un disco casi desfasado, fuera de la gloriosa época del rock progresivo italiano. Sin embargo, me calló la boca al escuchar la impecabilidad de su música, rememorando bandas como Metamorfosi o Quella Vecchia Locanda, donde el uso de la música sinfónica es muy marcada. No obstante, la banda también opta usualmente por la música eléctrica con muy buenos solos de guitarra, cambios de ritmo y progresiones hechas por evidentes músicos profesionales. El disco conceptual está basado en la historia de Paolo y Francesca, personajes de La Divina Comedia de Dante Alighieri, donde el amante desciende al inframundo para rescatar a su amada acompañado por una fiel música que retrata la conjugación entre el amor y la muerte.


7. "Watershed" de Opeth: Noveno disco de estudio de la banda emblema del death metal progre, en esta ocasión con una integración renovada con el baterista  Martin Axenrot y el guitarista Fredrik Åkesson, y confirma una vez más por su apego al metal progre de bandas como Dream Theater o Porcupine Tree, el death metal que la banda adoptó en sus inicios hace ya más de 15 años, ha sufrido grandes modificaciones para convertirse en un tipo de música más profesional, mucho mejor trabajada y limpia, y aunque muchos fanáticos hayan objetado su cambio de estilo, es un hecho que esta banda sueca aspira a mucho más. OJO QUE LANZAN OTRO DISCO ESTE AÑO.


6. "Fleet Foxes" de Fleet Foxes: Una banda muy peculiar de indie folk (aunque a veces más folk que rockero), muy influenciada por bandas pop de fines de los sesentas como The Byrds y The Beach Boys llegando a asimilar su música con el denominado 'pop barroco'. Este fue el primer disco de la banda de Seattle y una de las cosas que más destaca de la producción es la armonía vocal (una constante en todos los temas del disco), las piezas acústicas y, sin lugar a dudas, la estupenda letra. En fin, tres puntos claves para que un disco con un estilo poco común merezca ser escuchado.



5. "The Bedlam In Goliath" de The Mars Volta: Cuarta producción discográfica del dúo rockero experimental de sangre latina y, sin duda, el disco más fuerte de los Volta. El disco fue injustamente obviado y es necesario reconocer el talento de Omar Rodríguez y Cedric Bixler en su esfuerzo por seguir estando al tope de la escena vanguardista. La única diferencia marcada de este disco con los tres anteriores de los banda es que no tiene los cambios bruscos de suave a fuerte o lento a rápido, sino que sigue una linea recta: fuerte y rápida. Riffs estridentes en una guitarra más loca que nunca, sonidos que nos hace difícil pensar que salen de una simple guitarra eléctrica. (?) WTF.


4. "Lucifer: The Book of Angels Vol. 10" de Bar Kokhba: Hablamos hace algunas semanas de Electric Masada, una de las bandas de John Zorn, un estupendo saxofonista de avant-garde jazz. Bueno, Bar Kokhba es otro de sus experimentos y para nada fallidos. Esta vez deja de lado el estilo eléctrico y opta por música más 'oriental' (por así decirlo), el sonido de Bar Kokhba (también llamado Bar Kokhba Sextet) rememora al mundo árabe e hindú sin alejarse del sello personal de Zorn. Al igual que Electric Masada, Bar Kokhba toma prestadas canciones de los libros de Masada y les da una vuelta a la tuerca para que suenen así de bien.


3."Microcastle" de Deerhunter: Una banda que sorprendió para ese año con su mezcla de art-punk, rock experimental y pizcas de post-rock. Deerhunter en sí es considerada una banda indie, esta fue su primera producción discográfica y podremos apreciar en la primera mitad del disco canciones suaves y vistosas, con buen ritmo, simples pero buenas, en la segunda mitad del disco comienza la experimentación, una mezcla de influencias entre Sonic Youth y The Clash. El álbum es buenísimo y por lo poco difundido que ha llegado a ser fue un gran descubrimiento personal del 2008, sin embargo le falto más actitud para ser el mejor disco del año.



2. "Með Suð I Eyrum Við Spilum Endalaust" de Sigur Rós: Traducido al español como "Con un zumbido en nuestros oidos jugamos eternamente", Sigur Rós es una banda que no deja de sorprenderme, aunque hay gente que dice que esta fue su producción más pobre desde el "Von", no voy a decir que es falso pero igual este disco contiene la misma gran atmósfera de los demás discos y también esos temas que nos llevan a lugares donde solo la mente puede ir . La diferencia de este disco con los demás es que contiene en su mayoría temas acústicos y en cierta medida temas más accesibles y sencillos, o sea, más pop. Pero a pesar de todo igualmente siguen siendo esos chicos del país de las maravillas que exporta músicos de primera categoría, siguen siendo Sigur Rós.



1. "Third" de Portishead: Sin duda la mayor sorpresa del año fue el retorno de Portishead al mundo musical después de 11 largos años, tal vez muchos pensaron que no sonaría igual que en tiempos del 'Dummy', pero la voz de Beth Gibbons sigue igual de intacta. El gran plus de este disco en comparación con las anteriores producciones de la banda es la manera en que está construído, los sintetizadores y guitarras se mezclan y crean un sonido peculiar, un sonido que hace mucho no escuchabamos, el trip-hop vuelve a la vida en su forma más pura. Y a lo mejor no pura, sino un trip-hop radical, totalmente desnudo que hasta se le pueden ver las entrañas, muy difícil de digerir en un comienzo pero cuando ya te acostumbras te das cuenta que es una magnifica producción de este trio británico, 11 años no pasan en vano y confirmamos que las mejores bandas no se oxidan.


sábado, 25 de septiembre de 2010

Mejores discos del 2005: Lo mejor de la década (Parte VI)

El 2005 fue en la década pasada el año más metalero de todos, de la siguiente lista 5 discos y medio pertenecen a diversos géneros hijos del metal. Sin embargo, un disco indie vino por lo bajo y se llevó los aplausos de todos sus oyentes, una de las obras maestras de la década que silenció a las estridentes guitarras y contundentes baterías. Ese disco fue........ no, no te lo voy a arruinar checa la lista y me dices qué te parece:

10. "Takk..." de Sigur Rós: Bueno, comenzamos con algo que no tiene mucho que ver con el metal pero que siempre tiene que estar en una liste de mejores discos (a mi parecer), aunque de este álbum salió el tema más famoso de la banda. la célebre "Hoppipolla", al escucharlo noté que no se compara a el "Agaetis Byrjun" o el "( )". Pero sigue teniendo esa atmósfera minimalista y delicada de la banda, el disco tal vez no sea el mejor que hayan hecho pero sigue siendo bueno. A diferencia de su antecesor "(Paréntesis)", la letra de las canciones ya es cantada en islandés, aunque hay algunos versos cantados en 'hopenlándico'. A ver si tienes la oreja para diferenciarlo.


9. "Octavarium" de Dream Theater: Siguiendo con el metal progre me siento obligado a hablar de los reyes de este género, Dream Theater y su épico Octavarium, rindieron un tributo a las bandas progresivas setenteras. Este disco tiene un aspecto muy especial a diferencia de otros trabajos de la banda, y es que desde este disco en adelante el teclado tiene un protagonismo más que evidente, el mago Jordan Ruddess sorprendió de gran manera con sus solos y diversos teclados que tocó para este disco. Sin duda la mejor canción del disco es la homóloga 'Octavarium' de 24 minutos, en ella podemos apreciar las influencias de bandas como Yes, Pink Floyd, ELP, Genesis, etc. un temazo para no olvidar.


8. "Deadwing" de Porcupine Tree: El octavo disco de estudio del maestro Steven Wilson y sus secuaces, esta vez adapta un guión cinematográfico escrito por él mismo y crea esta álbum conceptual que narra una historia de fantasmas... más loco ese cojudo. Lo malo del disco es que le tocó la misma suerte que el "Obscured By Clouds" de Pink Floyd: Ser lanzado entre dos obras maestras. El disco es buenisimo, no hay duda, pero al igual que el "Takk..." se queda chico frente a otros lanzamientos de la banda y más aún por estar entre "In Absentia" y el "Fear of the Blank Planet". Lo único que hay que hacer es escucharlo detenidamente, sigue teniendo la fuerza característica de Porcupine y ese metal hard-rockero progre que me gusta.



7. "Alligator" de The National: Tercer disco de una de las mejores bandas indies de la década y que hasta ahora sigue siéndolo a pesar de pasar injustamente desapercibida desde su creación en el año 99. La música de The National no es más elaborada o más light que las demás bandas indie contemporáneas a ese año, pero lo que la hace diferente es su propio estilo: la banda parece tener la furia de una agrupación garage rock (ya que el mensaje de su música transmite eso), pero el disfraz se deja de lado al escuchar la instrumentación de una clásica banda indie. En realidad no sé si me dejo entender y es porque escuchar a The National me trasmite eso y es difícil describirlo en palabras, así que les dejo interpretarlo a ustedes mismos.



6. "At The Mountains Of Madness" de Electric Masada: Sé que no va al caso poner un disco en vivo en este tipo de listas pero John Zorn me rompió el cerebro con esta obra y para mí es indispensable ponerlo aquí (aparte de ya hacerlo más conocido). Electric Masada nace en los años 90's hijo del proyecto Masada de John Zorn (saxofonista y compositor estadounidense), y a diferencia de su progenitor Electric Masada es, como dice su nombre, más eléctrico, ecléctico y bullicioso, aunque todos los temas que se tocan los toma prestados de Masada y los transforma de acuerdo a los requisitos de la banda. Este es un disco doble de conciertos en Moscú y Liubiana, la calidad es increíble, uno de los mejores o sino el mejor disco en vivo de la década.




5. "Feels" de Animal Collective: Al igual que el año pasado, Animal Collective vuelve a sorprender con su electrónica experimental orientada al pop, "Feels" es el sexto disco de estudio del cuarteto experimental y se asemeja mucho a su antecesor "Sung Tongs", pero la gran diferencia es que en "Feels" los sonidos y tonos guitarrescos son acompañados con un piano totalmente disonante y atonal, lo cual le da una aura mucho más fresca a la banda, pero que no deja de ser agradable al oído. Para este lanzamiento la banda contó con Kristin Valtysdottir, cantautora islandesa (sí, del mismo país de Björk y Sigur Ros) quien toca el piano desentonado (a propósito) en todos los temas.







4. "Ghost Reveries" de Opeth: Octavo disco de estudio de la banda sueca de death metal por excelencia hoy en día. En esta ocasión Mikael Akerfeldt decide volver un poco a sus raíces más metaleras, sin embargo, mantiene en cierta medida la atmósfera progre que mostró en el anterior disco de la banda, "Damnation". En principio el álbum estaba planteado a ser un disco conceptual al encadenar los temas y narrar la historia del tormento que vive un hombre después de matar a su madre (una historia dostoievskana puesta al límite, ¿no les parece?). Finalmente el concepto no se pudo concretar al 100 %, ya que Akerfeldt decidió poner el tema "Isolation Years" al final del disco, una canción que, a pesar de ser buena, no tenía relación alguna con la historia que se narraba. Pero en fin, si dejamos de lado la lírica y nos enfocamos más en la música en sí, nos vamos a llevar una grata sorpresa.






3. "Second Life Syndrome" de Riverside: Riverside es una banda polaca de metal progresivo liderada por Mariusz Duda, una de las figuras más importantes del rock en Europa del este. "Second Life..." es el segundo lanzamiento de estudio de la banda y la música que Duda y compañía interpretan se asemeja mucho a Opeth, en cuanto al estilo metal; a Pink Floyd, en cuanto a lo progresivo; y a Tool en cuanto a lo experimental y ecléctico, sin alejarse en lo absoluto de un estilo propio que caracteriza de manera singular a la banda. La sugerente portada del disco y la música, que en momentos es dura y en otros es suave e instrumental, le rinden un tributo a todas esas agrupaciones que han sido y siguen siendo una gran influencia para esta impresionante banda de los recónditos lugares de Europa.






2. "Frances The Mute" de The Mars Volta: Tengo serias dudas sobrew cuál es el mejor disco de The Mars Volta, y es que entre el primer y el segundo disco (del que estamos hablando ahora) existen grandes diferencias y similitudes, pero mantienen esa increíble fuerza y poder que Omar Rodríguez y Cedric Bixler le ponen con todo empeño. "Frances The Mute" es simplemente un discazo, la instrumentación, los cambios de ritmo entre rock, salsa, jazz, electrónica, y hasta la letra (cantada a veces en español y otras veces en inglés) rebazan las expectativas de los fanáticos del rock duro experimental. Temas como 'The Widow', 'L'Via L'Viaquez' o el interminable tema 'Cassandra Gemini' (partida en ocho partes), hacen de este uno de los mejores discos de 2005, y no es el mejor debido a un lanzamiento que dejó a muchos boquiabiertos a pesar de no formar parte del género metal, este disco fue...






1. "Illinoise" de Sufjan Stevens: Simplemente hermoso, este cantautor estadounidense dejó silenciadas las guitarras metaleras con armonías y arreglos orquestales de cuerdas, vientos y voces. Tal vez piensen que estoy equivocado y se molesten al ver una lista casi repleta de bandas metal excepto en el primer lugar, pero este disco me llegó en un momento muy singular y le tengo un gran aprecio (como digo varias veces estas listas son a mi modesto parecer). El g{enero de este disco es difícil de designar, tiene marcadas influencias folk y mantiene claras sus raíces indie, sin olvidar su inspiración en la música docta. "Illinoise" es un disco conceptual que habla precisamente del estado del país del norte y le rinde tributo a sus temas pintorescos. Los títulos de las canciones son en su mayoría muy largos como para que alguien se acuerde de ellos, sin embargo los temas son pegajosos y hacen que este pequeño problema se olvide rápidamente. Las influencias que Sufjan Stevens demuestra a través de toda la producción del disco va desde los neoclasicistas Rachmaninov y Stravinsky, hasta los maestros del folk Neil Young y Nick Drake. Además de las guitarras acústicas y los teclados, los violines, violas, cellos, trompetas, saxos y un hermoso coro, terminan por completar la instrumentación del disco, muy bien producido y muy bien pensado. Uno de los mejores de la década.